19/2/13

LA SANDIA



Citrullus lanatus, comúnmente llamada sandía, patilla, aguamelón o melón de agua, es una panta de la familia Cucurbitaceae originaria de África, pero tiene una gran presencia y difusión en Asia.
La sandía es originaria del África tropical y del Sur y tiene una corteza fuerte de color verde manchada y su pulpa es de color rosado intenso; contiene muchas semillas.
Aunque la gran mayoría de personas considera la sandía como una fruta, en realidad, pertenece a la familia de las cucurbitáceas u hortalizas, como la calabaza, el melón o el pepino.
La sandía puede alcanzar hasta los 10 kilos de peso y existen más de 50 variedades. En la actualidad, se pueden encontrar en el mercado sandías sin pepitas o cuadrada.

Hoy en día se cultiva de manera extendida por todo el mundo debido a su fruto, un pepónide de enorme tamaño, el récord entre las frutas fue una sandía de 122 kg.
La sandía es un fruto pulposo que ofrece propiedades detoxificantes, antioxidantes y depuradoras, este riquísimo licuado puede beberse en cualquier momento del día es recomendable beberlo en horas de la mañana.
Esta fruta nos ayuda a limpiar los intestinos y favorecer la eliminación de residuos tóxicos.

Te acerco sus beneficios para que disfruten del sabor y las virtudes de la sandía.
El antioxidante licopeno, optimo la salud prostática.
Vitamina C.
Ácido fólico, presenta propiedad antiarterioesclerótica.
El aminoácido citrulina, muy importante en el proceso de la erección, ya que algunos lo relacionan con un Viagra natural.
La sandia cuenta con efectos refrescantes y diuréticos, gracias a su bajo contenido calórico, es muy conveniente para la dieta para adelgazar e incluso para ser consumida por diabéticos o enfermos del corazón.
La sandia calma la sed de los enfermos con fiebre, contrarresta los gases intestinales, la bronquitis crónicas y ofrece mejoría en las anemias, además cuenta con propiedades depurativas consumida a media mañana.
La sandia es rica en azúcares, minerales y carotenos, posee un 94% de agua de su peso total, lo que la hace poco nutritiva.
Potasio, un mineral que es excelente para evitar calambres.
Vitaminas del complejo B (B6, B3).
Fibras, ofrece mejoría en el funcionamiento intestinal.
Alto contenido en agua pura.
Propiedades de la sandía:
Desintoxicante.
Depurativa.
Podría mejorar las erecciones (por medio de la vía citrulina-arginina).
Diurética.
Antioxidante.
Hidratante.
La sandia tiene otras ventajas:
Es refrescante, hidratante.
Su color rojo proviene del licopeno, un antioxidante que también está asociado a la salud del corazón.
Tiene licopeno, un componente importante para proteger al organismo contra el cáncer, incluyendo la próstata, mama, endometrio, pulmonar y colorrectal.
Los antioxidantes ayudan a fortaleces el sistema inmunológico y alivia los síntomas del asma, la osteoporosis y artritis.
Tiene propiedades que previenen la diabetes y los niveles de glucosa en suero.
La sandía reduce los dolores musculares

Las propiedades nutricionales de la sandía En el aspecto nutricional, la sandía, aunque parezca sorprendente, sólo aporta 16 calorías por cada 100 gramos haciendo que se convierta en una verdadera aliada a la hora de adelgazar.
Además contiene tiamina, riboflavina, niacina, hidratos de carbono, celulosa, vitaminas A, (408 unidades) B1, B2, y C, calcio, fósforo, hierro, potasio, sodio, magnesio, azufre, silicio, cloro, potasio (110 mg) y ácido fólico.
Las propiedades curativas de la sandía
En cuanto a sus propiedades curativas contiene licopeno, una sustancia antioxidante que protege el organismo frente a algunos tipos de cáncer.
Además, posee una gran cantidad de fibra lo que permite combatir el estreñimiento y también tiene una gran composición líquida (aproximadamente el 93%). La sandía actúa sobre el riñón permitiendo que aumente la producción de orina siendo ideal su consumo para quienes padecen de problemas de cálculos renales, ácido úrico o retención de líquidos.
Sin embargo, debido justamente a ese elevado contenido de agua, puede causar malestar si se consume después de las comidas, ya que diluye los jugos gástricos y retrasa la digestión. Por ello, resulta mejor tomarla en
ayunas o a primera hora de la ma
ñana.
Debido a que es una fuente natural muy rica en L-arginina, un aminoácido que evita la formación de trombos, se recomienda beber diariamente un vaso de zumo de sandía durante un periodo de tres semanas para disminuir la tensión arterial siendo un tratamiento eficaz para prevenir la hipertensión.
No conviene su consumo por parte de las personas que sufren trastornos del hígado vesícula biliar, dispepsia, cólicos, diarrea o dilatación del estómago.
Recomendaciones a la hora de su adquisición
Para saber si una sandía está en su punto, conviene adquirir una mitad. Si la pulpa tiene un color rojo intenso, entonces es el momento de consumirla. En caso que se compre entera, es necesario golpear la dura corteza con los nudillos y si emite un sonido hueco, es que está madura.
Si se ha comprado entera, se puede conservar sin problemas varios días a temperatura ambiente. Sin embargo, al abrirla, es necesario guardarla en la parte baja de la nevera bien envuelta con el fin de que no pierda el agua ni sus propiedades.


En la cocina
Se puede consumir en forma de sorbetes, helados y zumos. Igualmente, se puede conservar en forma de mermeladas.
No se aconseja usarla para cocinar, ya que su
pulpa se puede volver acuosa y harinosa . 


 

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